…tocaba su cuerpo suavemente y veía como se erizaba su piel…
Fuí por ella a su trabajo era la una de la tarde, a una cuadra de su trabajo, me detuve, me dí valor, respiré hondo y seguí caminando, yo estaba nervioso, nunca lo había hecho. Entre a recepción, y pregunté por ella, trataron de comunicarse con ella, pero no estaba en su lugar!!. – Lo sabía – me había enganiado, seguramente lo pensó bien y no quizo hacerlo, no pregunté mas, simplemente agradecí y caminé hacia la salida, pero un “Hola” me detuvo, ahí estaba ella, saliendo del elevador, con esa sonrisa que me paralizó mi… mi… corazón.
Salimos juntos, yo no decía nada, estaba nervioso, mucho muy nervioso, teniamos solo una hora, era la hora de su comida, pero creo que a ella no le importó mucho, fuimos a una plaza que estaba cerca, con tanto nerviosismo ni hambre tenía – por que no vamos al cine mejor – le dije – perfecto, no quiero regresar al trabajo, voy a decir que me enfermé – me dijo – yo tampoco quiero que regreses – mencioné casi de inmediato, aun seguía nervioso.
Compramos palomitas, refresco y un par de helados, y entramos a la sala, recien nos sentamos, me besó!! me dijo relájate!! no va a pasar nada! obviamente me puse mas nervioso, no recuerdo que pelicula era, solo se que era de terror, porque me decia “abrázame que me da miedo” yo la abrazaa y trataba que la mayor parte de su cuerpo tocara el mio, estaba claro que a ella le gustaba, ya estaba mas tranquilo, empezamos a darnos palomitas en la boca, lo mejor era que cuando yo le daba palomitas mis dedos tocaban sus labios y ella los lamia suavemente, eso me prendía muchísimo, y empecé a lamer los de ella, comenzamos a besarnos sin que nos importara la gente del cine y la película tampoco nos importó, mis manos inquietas comenzaron a tocar sus pechos, los besos eran muy largos cada vez, bueno, en realidad no solo los besos, le dije – vámonos a mi departamento – ella no dijo nada… solo se levantó y me jaló… de la mano.
Salimos del cine sin decir nada, ambos teniamos miedo, pero tambien sabiamos a lo que ibamos y mas o menos lo que pasaría, caminamos al sitio de taxis que estaba fuera de la plaza hasta abordar uno, ninguno de los dos dijo nada, solo veia que se mordía los labios con nerviosismo, y por fin llegamos a nuestro destino, pagué el taxi y caminamos hacia mi departamento, ella se notaba muy nerviosa, simplemente le dí un beso y le dije “relajate, no va pasar nada” y entramos, luego luego comence a besarla, no le dí tiempo de decir nada, empece a besar su cuello, mis manos no estaban tranquilas y empezaron a quitarle el uniforme de su trabajo, claro, sin dejar de besarla, con mucha habilidad desabotoné su blusa y con delicadeza se la quité, lo demas no fue problema, comencé a besar su espalda, tocaba su cuerpo suavemente y veía como se erizaba su piel, eso me excitaba mas y obviamente ella también sentía lo mismo, no se como me desvestí pero lo hice muuuuy rápido, nos besamos apasionadamente y tuvimos una gran experiencia.
Eran las nueve y me dijo que ya tenía que irse a su casa, porque a las diez llegaba su esposo, nos besamos por ultima vez antes de salir de mi departamento, la acompañé hasta que tomara un taxi que la llevara a su casa, un par de minutos despues de haberse ido me hablo y me dijo que el jueves se va a reportar enferma a su trabajo y que si estaria disponible para darle su medicina…
@hilligan no es el protagonista de esta historia

Robert dice:
Jajaja se dieron palomitas. Genial historia!
Feb 22, 2012, 2:33 am