Su suave piel era una irresistible tentación para que dejara el mundo afuera y me perdiera en sus brazos, la abrace por la espalda y le dije que la amaba, sabia que no era cierto, pero a quien no le gusta escuchar eso…

Fue una tarde como cualquiera, salí tarde del trabajo, bueno si eso que hago se le puede llamar trabajo, estaba cansada de tener que lidiar con cada pervertido y rarito, solo quería relajarme, llegue a casa, decidí darme un largo y caliente baño, pero no sin antes poner algo de música y servirme un poco de vodka (era lo ultimo que quedaba), justo antes de disponerme a entrar, sonó mi celular, y de ahí todo cambio repentinamente.

No esperaba su llamada, se nombre era Eva, la había conocido un par de días atrás en un bar, me pareció simpática, así que le di mi numero, la verdad no se por que razón lo hice, y de hecho era la primera llamada que recibía de ella, así que cuando le conteste me costo un poco de trabajo recordarla; me invito a salir con un par de amigos, al mismo bar en el que nos conocimos, a pesar de que estaba cansada, la tentación de embriagarme sin razón alguna era demasiado grande, así que acepte.

Llegue al lugar y como no reconocí a nadie me quede afuera fumando un cigarro, cuando de momento voltee caminaba hacia mi una completa desconocida, pero no por eso menos hermosa, vestía casual y llevaba cabello corto, el cual resaltaba con esa mirada tan misteriosa que percibí desde un principio, me saludo como si me conociera de años, abrazo y beso, peligrosamente cerca de mis labios, me llevo de la mano adentro, era un bar bastante bizarro, así que me dedique a mirar la decoración cuando nos sentamos en unos sillones cerca de la ventana, ordenamos cerveza y mientras esperábamos un silencio incomodo nos invadió por un , hasta que nuestras miradas se cruzaron, me atreví a preguntar por sus “amigos” después de pensarlo unos segundos me dijo que no llegarían, extraño no? pero lo ignore pensé que solo seria una noche cualquiera.

Después de la primera ronda la platica fluyó un poco mas, después de la quinta era momento de ir al baño, cuando me levante eche un vistazo y su mirada estaba puesta en mi trasero, fue extraña la sensación pero no me desagrado; cuando regrese me senté un poco mas cerca de ella, conforme seguían llegando las cervezas los roces causales se convirtieron en caricias y sin detenerme a pensarlo, un impulso me llevo a besarla, sus labios eran suaves y su lengua sabia lo que hacia, jamas en la vida me había excitado tanto un solo beso, mucho menos una mujer…



continuara…

@GiaMcGill


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